Periodismo sanguijuela

Tengo un problema. Desde que terminé las prácticas este verano, hay una impresión negativa que me persigue y que necesito que alguien me rebata o me confirme, no vaya a ser que dé conmigo y, de un mordisco, me transforme en un híbrido de periodista-vampiro. Me explico con una pregunta y así acabamos más rápido: ¿chupa demasiado la prensa de las agencias informativas?
Supongo que el término “demasiado” es difícil de concretar y que la labor periodística es últimamente tan polifacética y extremadamente veloz que para conseguir que la noticia simplemente llegue hay que adoptar medidas desesperadas. “Hay que”. Sí, lo puedo llegar a entender, pero no lo comparto. Eso lo tengo claro.

Lo malo es que difícilmente el periodista va a poder estar desligado de la línea editorial de un medio, de la censura del jefe de sección o de la necesidad de garantizarse el ingreso en su cuenta de un sueldo a final de mes. Y…¿qué hacemos?¿entramos por el aro? Ya lo resumía muy gráficamente, desde mi punto de vista, Vicente Navarro, profesor de nuestra facultad, cuando se refería al oficio periodístico y reducía esta disyuntiva, de nuevo, a una simple pregunta: ¿garbanzos o dignidad?

Avatar, el 3D... y de como hace 10 años yo no tenía móvil

Avatar es la película del año. Hace unos días ya anunciaban su candidatura oficial para los Oscars como la mejor producción de todos los tiempos. Y, apuesto lo que sea, a que saldrá elegida. Yo cruzaré los dedos, inutilmente, por "A serius man".

Lo cierto es que yo también disfruté de esas gafas 3D. Cuando vives por primera vez algo se nota un cosquilleo interno, unos nervios que vaya usted a saber de donde vienen. Pero es así. Con las gafas en la mano sentí que estaba apunto de asistir a algo nuevo. Casi la misma sensación que me asaltó al tener mi primer móvil en la mano "esto es un avance, esto es grande".

(27) Días de febrero

Son las 03:05 horas y escribo a mano en una pequeña libreta, alcochado entre mantas y cojines tras estrenar una vela que he encendido con una cerilla traída en su caja de fósforos desde la cocina que está en el piso de abajo.

Bajo la cama ha caído un cuadro de la mítica actriz Andrew Hepburn y solo está en el suelo porque no está bien sujeto a la pared. Precisamente hace unos quince minutos que terminé de ver, entre sueños, una película no porque me aburriera sino por las altas horas de la noche y lo largo del día. Se trataba de (500) Días juntos, inspiración para el título de esta nueva entrada.

El beso imprescindible

Habrá sido por aburrimiento o por culpa de los habituales y, en su mayoría, involuntarios estudios sociológicos que de vez en cuando me embargan, pero el caso es que las monótonas guardias de recreo que me toca hacer todos los viernes del calendario escolar me han hecho llegar a una conclusión: la popularidad de un adolescente en el instituto se mide en besos.

Si tienes dudas, no te preocupes. Yo te explico en un momentito cómo saber en escasos treinta minutos (el tiempo que dura normalmente un recreo en la enseñanza media) si perteneces al codiciado grupo selectivo de los más populares.

Todo empieza en el mismo momento en el que toca el timbre y sales acompañado de tu siamés o siamesa correspondiente, esto es, tu amigo o tu amiga del alma que jamás te abandonará y que secundará todos tus gestos de celebración, asco o sorpresa durante al menos los dos primeros trimestres (en el último, siempre se enfadan por líos amorosos o amigos intrusos). Y justo ahí, cuando empiezas a enfilar el pasillo que te conduce al patio y a la ficticia libertad temporal, comienza la ronda de besos.

nuevosperiodistas.com se mueve

Los amigos del elblogoferoz nos ha tenido en cuenta en unos de sus artículos sobre la 'gente del medio', desde allí nos animan a hacer un mayor uso de la web y como esto es todo un incentivo... que mejor que compartir la noticia.

Os dejo el link para poder visualizarlo:
http://www.elblogoferoz.com/post/2010/01/12/LA-GENTE-DEL-MEDIO-Alegrias-...

Esto demuestra que hay gente que nos sigue la pista, que nos lee, nos escucha, nos siente. Aprovecha la oportunidad y exprésate porque la verdad te hará libre.

Estados de ánimo

La profesora de historia, escondida bajo un disfraz de seguridad que embrutece su gesto, está asustada. Le aterroriza la fragilidad de una vida que rebosaría con el humor sarcástico que la caracteriza y que la mantiene a flote en los momentos grises. Las entrañas, no el corazón, se le retuercen al pensar en la pérdida, pero consigue esbozar una media sonrisa cuando piensa en que por fin mañana conocerá a los “pibes” y dará rienda suelta a su vocación de enseñante: la mejor de sus terapias antidepresivas.

El hombre, de casi 60 años, se muestra cabizbajo. Está preocupado por un dolor que lleva aguijonando su pecho intermitentemente durante las últimas semanas. Paradójicamente, teme más el momento de realizar esta confesión a los que quiere que afrontar en solitario sus posibles consecuencias. Le gustaría dedicar más tiempo a sus huertas, contemplar sin presiones la quietud del Océano y conducir, eso sí, a menos de 80km/h por alguna carretera perdida del centro de Europa.

La eufórica se prepara para subirse a un avión. El estómago le arde de nervios, pero no se angustia, porque sabe que ese nerviosismo es de los buenos. Constituye el preludio del reencuentro, de la sobrina ocurrente y de los dulces amargos de una ciudad que una vez fue su todo y que ahora no llega ni al suficiente.

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